
El contador José Pedro Damiani se murió a los 185 años, según tituló la revista Caras (versión uruguaya). Quiere decir que fue testigo del nacimiento de la patria, de la Independencia y la Jura de la Constitución, de la Guerra Grande, de los tiempos del viejo Batlle, y todo lo conocido desde entonces hasta ahora.
Es extraño, pero ningún uruguayo se había dado cuenta hasta ahora que convivía con el hombre más viejo de la historia. Caras fue el único medio que sacó a la luz la edad del contador; los demás dijeron que falleció a los 85.
Mal Damiani, viejo zorro que se quitó 100 años... ¿Qué whisky sería el que tomaba? Sea cual sea que me lo inyecten, lo quiero, necesito esa droga que alarga la vida.
Pero como digo una cosa, digo otra: también es extraño que la nota de Caras sólo haga referencia a la trayectoria de Damiani en el siglo XX: su actividad destacada como presidente de Peñarol (que ya lo sabemos), sus épocas de dirigente de Sporting (que también lo sabemos), del Rotary y del Comité Olímpico (que no lo sabemos tanto, pero no lo dudamos), su papel como asesor financiero en bancos locales y del exterior, y su militancia política (que sabemos y preferimos no recordar).
Sigo leyendo. En algún lugar tiene que haber un registro de su vida en aquel siglo XIX.
-Hola, con Marcos Grolero por favor-, dijo un periodista por teléfono.
-Si, habla él- respondió el RR.PP. de la revista.
-Hola Marcos, te llamaba por la nota de Damiani, porque salió que nació en 1821...
-Si, un error de tipografía, como pasa en todos los diarios.
Con razón. O sea que el whisky no tiene nada que ver. O capaz que sí: se lo tomó el periodista de Caras. El título debió decir "(1921-2007)".
2 comentarios:
Adios al contador de la revista Caras, que no sabe hacer bien las cuentas.
Nunca dudé de los beneficios del whisky. Tampoco me esperaba tanto.
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